Live for the others, dicen la chinas camisetas de las Zaras y los Duttis y las Sferas de los businessmen de la trendy people.
Tocamos las pieles oscuras y sus pendientes horteras con ese cariño real que oculta el deseo de mezcla. Parabienes en forma de golpecitos en la espalda, espaldas mojadas rozándose con las nuestras, también mojadas, pero de aceite Johnson´s.

Concienciados

Vaqueros que dejan barrigas al aire, pantalones pitillo de bajos rotos y bailarinas plateadas. Uniformados y repetidos y, sin embargo, de cuello para arriba nos diferencia la niña de los ojos. No me rozo contigo ni para coger billetes de a mil, no comprendo el color chocolate de tu pelo en forma de mil trenzas. Y, sin embargo, relleno la casilla de la Renta en tu honor. O en el mío. Eso queda bien, está in ser caritativo, on ser de izquierdas, out ser un critical con el government.

Comunistas

También llevamos el sombrero tipo cowboy de paja porque es glamouroso, más bien cool y algo sexy aunque mi ideología sea antiBush y antisistema y me pirre leer historietas de Sierra Maestra y tener Trostki como nick en Internet.
Desde la altura de mis botas y mis pantalones cargo te observo, mientras me sirves las olivas y el gin tonic sucedáneo de estrictina. Veneno de la high class para aguantar tanto stress de la T-4 y la incertidumbre enorme de no saber si mañana seré ejecutiva de cuentas o saldrá de cuentas la primera entrada para el primer loft que compartiré con John. No hay fronteras en el global love, que yo tengo un boyfriend de Nottimgham, un affaire en Frankfurt, una mate de Lieja, un cyberguy de Milano, un rollito de Chueca y un romance en Sevilla, que me da ese puntito folklórico que tienen los del sur, qué arte la Feria de Abril. Ojú.

Colegas

Cuando vamos sport a veces nos ponemos las saharianas del Coronel Tapiocca y entonces nos sentimos en-causados con la guerra de Bosnia y las matanzas serbias y hasta con la independencia del Ulster y muy a-sumidos a la causa de la OLP o la FPLP o la ANP. Incluso los sábados salimos de manifa por la ITV, que no la AVT ni la RTVE, que lo que se lleva son los serial de la Cuatro.

Colgados

Vemos los docus de la History Channel y decidimos adoptar un niño soldado de Monrovia West que tenemos mucho cariño que dar y siempre admiramos a los reporteros de guerra, que nos dolió mucho lo del Couso en Iraq. Seguro que nuestro niño necesita un psicoanalista gestáltico, un psicólogo conductual, un psiquiatra freudiano y una PSP para olvidar tanta guerra (Qué malas son las guerras, lema bardemniano donde los haya) en medio de la exótica selva. El problema es que no sabemos si yo soy Progenitora A, mi novio Progenitor B o si resulta que como mujer (algo andrógina) tengo más puntos que él por la Ley de Paridad. Igual nos hacemos pareja de hecho y el niño se acoge a la Ley de Dependencia o a la de Defensa del Gran Simio que es ecológica e igualitaria.

Qué grandes músculos cardíacos los nuestros. Tan solidarios como para donar libros para el Domund en la niñez (cuando llega octubre); gafas y medicamentos en la juventud (cuando nos preocupan las guerras del Congo); minivacaciones en campamentos de refugiados en la madurez (cuando tenemos crisis a los cuarenta). Incluso órganos cuando estiramos la pata (cuando somos humanos pasados y ángeles futuros).

Mientras tanto, la Fundación Gates es Premio Príncipe de Asturias. Qué bello ejemplo para nosotros.

Ilustración: Loi en perspective (Chéri Samba. Kinshasa, Congo)

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