A GRANADA (20 DE JULIO. 1936)

Tren a Graná presintiendo agosto y la calor. Federico sueña San Vicente y los brazos de la madre. El traqueteo le hace adormecerse; polvo del camino en la ventanilla; olivos y serranías… Desde hace dos semanas, Lorca sueña con cerdos que comen ovejas. Vuelve la pesadilla otra vez.

Parada brusca en la estación de un pueblo perdido. Abre el poeta sus ojos negros, los frota, encandilado por la luz de la siesta. Alguien enjuto, vestido de negro cerrado está sentado enfrente de él. De pronto, la atmósfera se llena de calma y los grajos del mal sueño vuelan lejos. El aire es respirable, delicioso, aunque el sudor frío perle la nuca de Federico:

-Hombre, yo te he conocido antes…¿Quién eres, mixto de ternura y luto?

-Ven.

Lorca, entonces, sonríe y, despacio, abraza el esqueleto de Ignacio Sánchez Mejías.

AGONÍA LORQUIANA (Un mes después)


Mujer enlutada viene, mujer con ojos tan blancos. Que me expliquen por qué me lleva la Muerte, madre, tan lejos de tu regazo. ¡¿Por qué me lleva la Muerte a mis treinta y ocho años?!

MAGNICIDIO

Último día de guerra. Ojos de mujeres y viejos saborean de nuevo el sol.

Magnum en la sien del soldado. Dedos de zurda que tiemblan: Lo siento. No sé vivir lejos de la inmensidad de mi trinchera.

OJOS GARZOS

-Tienes los ojos azules de tanto Guadalquivir…

-Los tengo de tanto leerte, le respondió Bécquer al de poema de amor de Quevedo.

EL MISTERIO DE DALLAS

John, contemplándose en la ventana que da a la rosaleda, supo que nunca sería más bello, aquellos ojos azules, el tono tostado de una piel inteligente.

Mensaje a Oswald, aquel pobre soldado sin fortuna: “Visado para Moscú para tu hija, un millón para su Universidad. Pero recuerda: “Cuando me dispares, que no sea a la cara”. 25, noviembre. 1963: Kennedy, inmortal cadáver bello. Lee Harvey Oswald: cadáver expiatorio.

Microrrelatos seleccionados en El País.com con motivo del Día del Libro.

CAMILLE CLAUDEL

Cada noche, su fantasma llegaba, desde el manicomio, al Museo Rodin.

Allí, buscaba El Beso. Y durante treinta años, dio al hombre de mármol todas las caricias que Auguste le negó.

HARTAZGO

-Doctor, se me ha fracturado el ala.

-Necesitará cirugía.

-No, vengo para que me rompa la otra.

Y la paloma de la paz escupió la rama de olivo.

Fotografía: Magdalena penitente (también llamada Magdalena Terff.(Georges La Tour)Entre 1642-1644. Museo del Louvre. París. En la actualidad, prestada al Museo del Prado (Madrid).


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