Para Lux Macías. Donne illuminata

Fue un noviembre, mes de los nacidos. Resucitados
Había agua mansa en mi interior. Agua aquietada por órdenes directas
de mi hexagonal Pentágono
(hemisferio derecho femenino, dos cuadras hacia abajo)
Manu militari. Veintiocho checkpoints hasta la zona de guerra
En el cuello, de camafeo, la cabeza de Juan El Bautista

Como antecedentes…
Primero, fue el tango. Después, río de la Plata
Más tarde, un barco con inmigrantes de 1910,
camino no jacobeo procedente de Chieti
No había más conjuro que ése. Ni más presentimiento
Pero él llegó
Irremediable tsunami que arrastró las algas podridas,
los recuerdos de enormes ojos de batiscafo,
que quedaron para siempre en el álbum familiar,
los cantos rodados que volaron desde los hombros hasta su sitio:
la vieja guitarra de Ronnie Wood

Él me revolvió la entraña
(viejo garum con cilantro)
y declaró como principio universal que debía mostrar la crudeza de la víscera,
aun infecta y huérfana de maná
Fue un noviembre frente a Mangilli Valmarama
Tal vez a los pies del quartier Saint-Paul
Quizá en una chaise longe. Derb Berrima
Mareos de barco en Øresund
Los espíritus volaban inquietos
y los mirlos -dicen- caían de los árboles en Luisiana
Nada de esto importaba,
sólo Ojos verdes de la Piquer y una apremiante conminación: Sé báquica

Llevo cinco noches de acqua alta
oyendo el repiqueteo del agua sobre los travesaños del XVI
Mi cuerpo queda vertical, también cocido en barro como las tejas que me cubren
Ca dei Conti, campo Santa María Formosa
A lo lejos, la sirena aúlla al alma. Ésta no se desvela, impávida,
como si fuera la de Lord Byron, nadando siempre delante del Arsenale
Toda esta vida, de noviembre, ha transcurrido en Venecia
Sin saberlo, este hombre convirtió cada segundo en siglos
Solo per me. Nacida, de nuevo, del vientre de un Baco

La belleza es, ahora, una lámpara votiva y el cicerone de noviembre
Nunca más la tierra me comerá
Soy yo quien la devora en este invierno,
lúcida e iluminada

(Manu militari me impongo mi único destino:
vaporetto 1, hasta Piazzale Roma)

Fotografía: Canal veneciano. Copyright Daniel Dimeco. 2010.

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