Para Carmen Ortiz e Isabel, madres mías.
Para Zúñiga, Oly Lacour y José Dimeco, por tanto cobijo.
Para el olivo azul, madrugada de noviembre, siempre.

Para la tierra fértil de Guzmendo, patria de mi pater familias

El pasado mes de junio, tuve el placer de conversar de Literatura y Poesía con la poeta Paloma Corrales. A propuesta de ella y de su equipo de veoguada.tv, nos reunimos en el sitio más romántico de Madrid, el Templo de Debod, para platicar sobre Miguel Hernández, Andalucía, Anna Ajmátova, los fetichismos de los escritores, lo barroco, los zarcillos y los gatos, las buenas gentes aladas como el maestro José Zúñiga, Cádiz, los versículos y, dándole vueltas al mundo, la vida. El primer motivo fue la futura salida de Garum en Madrid y el nacimiento reciente de El parteluz en tierras gaditanas, pero la senda de las palabras que salían de la boca de Paloma derivó, inevitablemente, en mis recuerdos, que cimbrean Fernán Núñez y la cintura de Isabel, la extraordinaria mujer que me crió.
Gracias a Paloma y sus chicos por hacerme inolvidable esa tarde. Y elijo bien el adjetivo. Debod fue mi primer amor de Madrid y, por lo visto, ya me ha regalado la alianza de compromiso.

PARA ESCUCHAR LA ENTREVISTA COMPLETA,
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También se puede encontrar en el blog http://www.alcobaparalela.blogspot.com

Fotografía: Matrioshka al viento. © Carmen Garrido.

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