Teocracia (nivel usuario)

La primera y peor:

la que impone el ser más gris… el que decide ser el dios de su casa.

No hay oropeles ni Versalles: “Mi hogar soy yo”

Su Verbo, el único que se oye.

Sus existencialistas parábolas, las únicas que merecen ser narradas.

Sus milagros, los únicos que merecen ser vistos.

Las rodillas ajenas, las únicas que deben ser flexionadas (no hay sufragio bajo estas paredes, ni siquiera censitario)

El máximo sacrificio, el de la bofetada que suena cada noche en la piel de la cara enamorada.

Fotografía: Corona de la Reina Isabel La Católica.

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