Bajo el influjo de That´s what I´m Talking About, del jazzista Bennie Moten (1929)
 
 
 
Te pienso, Billie, y eres el humo de esta habitación
donde las luces del invierno se enviudan como las uvas de mi matriz,
enfriando la tibia ternura de las patatas fritas,
la Smith&Wesson,
la jiba de la pajita de Coca-Cola,
el libreto de la secundaria,
el tabardo que seca el frío de los muslos.
 
Te pienso, querido, y te hago posibilidad
en esta niebla de catorce cigarrillos,
calado andas con el sombrero,
endurecidos esos omóplatos por la carta recién recibida.
Sin restos de carmín, eso es de actrices protagonistas.
 
Te pienso en algún lugar de esta ciudad dominatrix
mientras yo preparo una atmósfera con San Francisco,
que nunca probarás.
 
Te pienso, Billie, y mientras más te pienso,
menos veo la madeja oscura de esta habitación,
menos oigo las burbujas satinadas del refresco,
menos aprieto el lápiz contra mi parlamento de doncella
menos siento el calor del viejo lino sobre mis viejos huesos,
menos siento la distancia con la fécula y el almidón,
menos veo
que el destino final de la bala sea el sucio cristal.
 

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